Carta Editorial
Cielo grisáceo sobre el pueblo y las lluvias caerán pronto / las horas las traigo nubosas en la cabeza / como si siguieran una melodía sorda, / una neblina de nada. / Iba al río y remojaba los pies. Sumergía la cara y temía escuchar el grito incluso debajo del agua / pero existe algo al rededor del silencio / que no lo deja ser absoluto. / Su voz se pierde en la tranquilidad del agua. / Deberás buscar la contracara de la desesperación.
– Las editoras