Temática: LGTB+
Carta editorial
Qué es el goce si no una inmensidad pulsante dentro de sí. Será, probablemente, un deseo de satisfacer el interior que nos consume, una candidez sumergida por ratos que a nosotros se presenta revestida de madreselvas. El mes de junio se ha vuelto un derroche armonioso de intimidad y una vereda que recuerda las semillas que nos han permitido florecer, por eso hemos decidido crear un espacio de convergencia para que las diferencias sean dichosas y acogidas incluso en tiempos inestables como este. Las escrituras que albergan la totalidad de uno mismo son un constante recordatorio del desafío que habita la existencia misma, porque la fidelidad a quienes somos nos despliega, desafortunada e injustamente, un abanico de dificultades para navegar el universo. La pluralidad de sentires es lo que suscita la creación de los textos arraigados en este número, son obras que disfrutan de sí mismas y que no temen a cruzar los límites de lo normativo.
Estas escrituras se entrelazan desde la raíz provocadora que es el alboroto interno, en ellas leemos cuidado y sensualidad sin importar a quien le es otorgado o quien lo otorga, el deleite mutuo es lo que guía sin condicionar. Les autores de este nuevo número coinciden en lo erótico como sinónimo de libertad en tiempos de prohibición. La censura se ha vuelto agente de persecución al cariño y el afecto, negando la diversidad prohíbe su existencia en un mundo enloquecido de reglas. Espora 47 es cómplice de sus escritorxs, que se aferran al arte como reclamo sensible.
–Karla Lucia Delgado, Lu; Editora en jefe