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Estética

/ por Rodrigo Lichtle/

 

Tras el siglo XX y el desarrollo del arte conceptual surgió la duda de dónde se encuentra lo estético en el arte. Aunque esta pregunta se puede hallar durante toda la historia, fue en ese siglo y en la continuación de la época contemporánea donde la representación artística pudo ser vista como innecesaria y el arte pasó a ser sólo una idea estética, inmaterial. Pero, si el arte sólo es una idea, ¿dónde quedaría lo estético y qué diferenciaría a dos obras similares en temática, forma y sentido? Por esta pregunta, hoy en día es imposible no cuestionarse dónde se encuentra aquello estético del arte, si es en la idea o en la forma.

  Históricamente hablando, para entender la estética y esta diferencia entre la idea y la forma, se deben considerar a la mayoría de teóricos que trataron el tema del arte como una representación del mundo. Una aproximación de la realidad que, al mismo tiempo, logra mantener su esencia mientras aumenta algo. Ese algo, algunos opinarían es lo estético del arte.

    A través de un contexto literario, me es imposible pensar en que es sólo la idea lo que importa en una obra de arte. Una frase dice que no hay más que dos historias La Ilíada (temática de guerra) y La Odisea (temática de viaje). Tal vez no sea así de simplista, pero tras leer varios libros uno se puede dar cuenta de lo repetitivo que pueden llegar a ser, no por nada se dividen todas las producciones artísticas en géneros y categorías.

    Si entendemos esto como cierto, parecería imposible creer que algunas obras pasen a la historia y otras no. ¿Qué diferencia una novela de otra, si ambas tratan de un viaje? Por ejemplo, ¿qué haría más original a los sonetos románticos de Lope de Vega de la mayoría de sus contemporáneos? En este caso, la idea y la forma de versificación es la misma entre varios poetas. Aún así, no todos los del Siglo de oro pasaron a la historia.

   Pero la forma no se refiere a los puntos estructurales de una obra. En el caso de un soneto, no sólo se considera el número de sílabas, versos, etc. La forma es algo que ocupa mucho más de la obra, y que tiene relación en toda la estructura. Las obras de misterio generalmente inician con casi el final, y después regresan para contar cómo inició todo. Esa forma es básica, pero algunos autores son mejores que otros. El estilo también depende del narrador, su vocabulario y el manejo de éste, la extensión, el tiempo en que se narra, etc. Por esto algunos podrían decir que The hunger games es mucho mejor que Divergent, aunque tengan historias muy parecidas.

    Me viene a la mente Lolita, donde el uso del lenguaje es fenomenal. Su narrador manipula al lector con un gran manejo del vocabulario inglés, control sobre la narración y constantes juegos con el mismo lenguaje. La forma es igualmente grandiosa porque, conforme avanza la novela, el narrador va perdiendo ese control del lenguaje. Se conecta idea, historia y forma. Hace que todos se conviertan homogéneos: una unidad que trabaja así. Como una vez dijo Tolstói, una novela sólo se puede contar con las palabras usadas, no se puede resumir, no se puede cambiar, no se puede pasar a otro formato.

    En este recuento básico de la importancia en la forma y la idea, queda preguntarnos, ¿dónde se halla lo estético del arte? Si no me equivoco, Borges alguna vez en alguno de sus ensayos comentó que lo estético estaba en esa forma de llevarlo a cabo. Lo retomo porque él pensó en estos ciclos infinitos que sólo nos llevan a la repetición a través del tiempo. Esto se puede aplicar en la historia si la pensamos también como un ciclo en constante repetición, donde se retoman ideas anteriores y sólo se modifican o readaptan, pero siempre dentro de esa espiral. De esta forma, se puede ver el parecido de diferentes momentos por sus ideales estéticos, formándose así esta espiral de repeticiones: la época clásica, el renacimiento, el clasicismo y el neo-clasicismo. Si también pensamos que ha habido épocas donde ciertos temas y ciertas ideas terminan por ser reutilizados; sólo me queda pensar que lo estético es esa forma que el artista le da. Pero las formas que se recuerdan no son aquellas que alcanzan su perfección en la manera más académica de la palabra, sino las que logran alcanzar ese equilibrio con todas sus partes. Donde la obra es una unidad en su forma, su idea, su tema, su narrador, y su todo. Donde esa obra sea como Tolstói dice: la única forma de ser. Sin poder ser resumida ni modificada ya que eso arruinaría la obra o no causaría el mismo efecto. Tal vez en eso se halla lo estético en la literatura, y en algunas de las otras artes.

 

 
 

*Foto por Dina Andrea Macias. Todos los créditos correspondientes a la imagen que encabeza el texto.

 
 

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