Enérgeia

Del verbo morir y la manipulación del lenguaje

/por Ammi Velázquez/

 

Morir.

Verbo. Intransitivo. (Se conjuga como dormir. Su participio es irregular: muerto). 1. Dejar de vivir una persona, animal, una planta o cualquier organismo; fallecer: morir un anciano, morir un caballo, morir una rosa, morir una célula: “Se murió en un accidente”, “Se murieron sus pájaros” (Diccionario del Español de México).

 

          Morir, una palabra que me costó comprender cuando, con cinco años, observaba llorosa el cadáver de mi abuela. Yo no entendía demasiado, al menos no desde donde mi memoria atestigua. Pero todos estaban reunidos, ahí, a mi lado, ante la muerte; ante el verbo “morir” que apartaba a esa mujer de nosotros.

 

          Dos años más tarde, esa palabra se oscureció aún más en su significado cuando encontré a mi gata Venus, tiesa, con la boca abierta y su lengua de fuera. Escuché a mi mamá mientras hablaba con mi hermano mayor, “la envenenaron”. Venus no sólo murió, alguien le provocó la muerte. Esa tarde la enterramos en el jardín de mi casa. Llevo toda la vida sospechando de una antigua vecina, y les aseguro que supe de inmediato la diferencia entre morir y matar.

         

Matar

Verbo. Transitivo. (Se conjuga como amar) 1. Quitar la vida a alguien o a algo: matar a un hombre, matar una gallina (Diccionario del Español de México).

 

          Cuando uno se acerca al estudio de una lengua, más allá del estudio inconsciente y automatizado de la gramática, descubre que cada cultura, cada comunidad, refleja, de una manera particular, su forma de ver el mundo en la gramática y viceversa. En palabras de la lingüista Joan Bybee, “El uso (de la lengua) alimenta la creación de la gramática tanto como la gramática determina la forma del uso” 1. Nos encontramos frente a un fenómeno dialéctico que confronta continuamente a ambas partes: uso y gramática. Esto permite el enriquecimiento mutuo.

 

          Sabemos que morir y matar no son lo mismo, lo sabemos por su significado léxico (semántica), intrínseco al verbo; pero también esto repercute gramaticalmente, pues podemos notar las diferencias en los argumentos que exige el verbo. Morir es intransitivo, por eso se conjuga como dormir, sólo requiere del sujeto que participa de la acción. Por otro lado, matar es transitivo y requiere del sujeto que efectúa la acción (el que mata) pero también de un individuo paciente (lo matado); por ello se conjuga como amar.

 

          ¿Por qué hablo de las diferencias entre los verbos? Podríamos afirmar, muy acertadamente, que la naturalidad con que usamos nuestra lengua nos permite comunicarnos con eficacia sin tener una conciencia lingüística desarrollada, pues no necesitamos saber que un verbo es intransitivo para utilizarlo y entenderlo. Sin embargo, no podemos pasar por alto que requerimos de una reflexión en tanto al uso y la intención con que efectuamos sentencias lingüísticas, y de la interpretación que podemos hacer de lo dicho por los otros. Para eso, las características de un verbo resultan ampliamente útiles. 

 

           El 28 de marzo de 2021, aparecieron en los medios títulos semejantes a éste: “Muere mujer mientras era sometida por policías en Tulum, Quintana Roo” (El Universal) 2 3 4. La mayoría de nosotros estuvo al tanto de ese suceso: el abuso policial cobró la vida de Victoria Esperanza, una inmigrante salvadoreña. Todo esto ocurrió en un ambiente en el que la brutalidad en Quintana Roo ya se había presentado anteriormente: una manifestación contra los feminicidios fue disuelta a disparos por la policía 5.

 

           Inmediatamente, en redes sociales se hicieron visibles etiquetas como “Justicia para Victoria” y “No murió, la mataron”. Saltaron a la vista las diferencias entre ambos verbos. ¿Por qué morir fue el verbo preferido por la mayoría de los medios? ¿A quién se buscaba eximir de responsabilidad? En relación con esto, se puso en la mesa nuevamente el debate: los medios y sus elecciones de elementos léxicos para los títulos. ¿Con base en qué se realizan dichas elecciones?

 

           Para la lingüista Robin Lakoff (1990) “si aquellos que ya tienen excesivo poder desean consolidar su fuerza aún más, buscarán hacerlo a través del control del lenguaje en su fuente: los medios” 6. Porque es importante entender que el lenguaje también sirve como un instrumento de manipulación cuando se carga con diversos matices que van desde lo gramatical (morfología y sintaxis) hasta el plano discursivo. Es con el lenguaje que se establecen relaciones de dominación y poder.

 

          Para muchos usuarios era indispensable aclarar que Victoria no murió, la mataron, porque esa declaración grita una demanda de responsabilidad al organismo policial y al estado en general. En la elección del verbo hay un sinfín de implicaciones. Si es transitivo, ahora figuran dos argumentos: un agente (los policías: asesinos) y un paciente (una mujer, migrante, madre, de bajos recursos, etc.: la asesinada). Las exigencias y el clamor de justicia son coherentes con esta elección léxica.

         

          Con todo esto en mente, es momento de reflexionar en tanto la necesidad de tomar responsabilidad como hablantes y las elecciones que hacemos en nuestros discursos diarios. No se trata de elegir un verbo por su transitividad o carencia de ella, sino por un acto de conciencia lingüística entendiendo que el significado lo conferimos nosotros a través de las palabras y los recursos gramaticales, pero que también está sujeto al consenso. 

 

           Sobre todo, es necesario estar alertas, ya que continuamente estamos sometidos al bombardeo de información en el que hay manipulación del lenguaje. Si bien esta fue una de tantas noticias, no nos pasa inadvertido que los medios utilizan los títulos de sus notas de manera irresponsable al reducir la carga de culpabilidad, o eliminar agentes, particularmente en los asesinatos de mujeres. Porque no mueren, las matan, “en México, donde ser mujer es vivir en peligro permanente”; y, de morir a matar, hay un feminicida de por medio. Un clamor más nunca será suficiente y, como individuos con capacidad lingüística, estar conscientes y cuestionar es lo mínimo que podemos hacer. Quizá, a partir de ello, un amplio espectro se abrirá para nosotros como verdaderos actores políticos en uso de su lengua.

 

 

 

Los textos así como su contenido, su estilo y las opiniones expresadas en ellos, son responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan la opinión de la UDLAP. (Para toda aclaración: web.esporarevista@gmail.com).

  1. Bybee, Joan. (2006). “From Usage to Grammar: The Mind’s Response to Repetition.” Language, 82(4), 711-733. DOI 10.1353/lan.2006.0186.
  2. Varillas, Adriana. (Marzo 28, 2021). “Muere mujer mientras era sometida por policías en Tulum, Quintana Roo”. El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/estados/muere-mujer-mientras-era-sometida-por-policias-en-tulum-quintana-roo
  3. Índigo Staff. (Marzo 28, 2021). “Muere mujer tras ser sometida por policías en Tulum, Quintana Roo” Reporte Índigo. https://www.reporteindigo.com/reporte/muere-mujer-tras-ser-sometida-por-policias-en-tulum-quintana-roo-video/
  4. Rivas Rangel, José Luis. (Marzo 28, 2021). “VIDEO: Muere mujer tras ser sometida por policías en Tulum, Quintana Roo. Noticieros Televisa. https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/muere-mujer-por-presunto-abuso-policial-en-quintana-roo/
  5. BBC News Mundo. (Noviembre 10, 2020) “Feminicidios en México: disuelven con disparos una protesta en Cancún que deja varios heridos”. BBC News Mundohttps://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54889313
  6. Lakoff, Robin Tolmach. (1990). Talking power: The politics of language. San Francisco: Basic Books.

Tags :#Tulum#VictoriaEsperanza

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