Cerdos y aberrantes

I May Destroy You: Hablemos de consentimiento

/por Malú del Ángel/

 

Durante los últimos meses he tenido el privilegio de quedarme en casa y, aunque siempre ha sido mi hobby, las circunstancias actuales me han permitido ver series casi todo el tiempo. Recientemente encontré una joya en HBO que considero la mejor serie del año: I May Destroy You. En 12 episodios, la escritora Michaela Cole representa cómo manejó el trauma de sufrir abuso sexual a través de una serie atrevida que aborda situaciones incómodas que la mayoría prefiere ignorar. Por medio de una narrativa que juega con los roles de víctima y abusador,  la historia nos provoca cuestionarnos todo lo que hasta ahora hemos dado por hecho sobre las relaciones consensuadas.

 

          Cole es la creadora, guionista y protagonista de la serie, cuyo tono es inesperadamente ligero y cómico para un show con un mensaje tan fuerte acerca del consentimiento. Siempre es agradable encontrar buenas historias de mujeres producidas por mujeres, pero lo particular de este programa es cómo usa sueños, flashbacks y fantasías como recurso para capturar de manera brillante lo que pasa dentro de la cabeza de una. Arabella, la protagonista de la historia, es despreocupada, ágil de mente, graciosa y osada, lo que la hace una excelente escritora. Se encuentra en el proceso de crear su nuevo libro cuando decide salir a un bar con sus amigos. Esa noche un hombre le pone algo en su bebida y abusa de ella. Al día siguiente, como audiencia, nos enteramos de lo que pasó al mismo tiempo que Arabella a través de destellos e imágenes mentales que, en su negación, se rehúsa a aceptar como recuerdos.

 

         Los demás personajes, amigos o conocidos, se enfrentan a situaciones en las que los límites del consentimiento se vuelven borrosos y ocurren diferentes tipos de agresiones que, por desgracia, están normalizados y terminan siendo minimizados por las mismas personas que los sufren. Un ejemplo de esto serían casos en los que el consentimiento es concedido pero luego es revocado. Kwame, el mejor amigo de Arabella, después de haber concluido un encuentro casual con una conquista de Grindr, se ve inmovilizado y retenido por su ahora agresiva cita mientras éste se satisface a sí mismo frotándose contra su cuerpo. queda en estado de shock, no entiende lo que acaba de pasar. No hubo penetración sin consentimiento por lo que no está seguro si acaba de ser agredido sexualmente. Intenta repórtalo con la policía, pero la persona que lo atiende no es especializada en casos de violencia sexual y su pobre manejo de la situación termina haciendo que Kwame se sienta ridiculizado. Hay agresiones que ni siquiera tienen nombre, incluso nuestro lenguaje está limitado en ese sentido.

 

         Después de su evento traumático, la protagonista participa en un encuentro sexual consensuado, pero su compañero procede a quitarse el preservativo sin que ella se de cuenta. Esta acción no tiene nombre en español, pero en inglés le llaman stealthing. Al principio Arabella se siente desconcertada al percatarse de lo ocurrido, pero no piensa mal de su pareja. Él se justifica diciendo que pensaba que lo había notado, ¿no pueden las mujeres sentir la diferencia?, responsabilizándola de una manera muy sutil. Es hasta más tarde que ella se entera de que esto se trató de una maniobra engañosa que está calificada por la ley como delito sexual. 

 

         La cultura de la violación existe: es el marco en el que conductas abusivas son normalizadas y justificadas por la mayoría, ya sea de forma consciente o no. Un momento clave para hablar de esto es cuando Arabella asiste a una reunión de su grupo de apoyo para mujeres que han sido agredidas sexualmente. Estas mujeres no se refieren a sus abusadores por sus nombres, todas les asignaron un alias, “Bob”. En esta escena, una de las participantes está hablando de cómo su agresor trató de hacerla creer que estaba loca al exagerar su reacción. Arabella nos regala el siguiente monólogo:

 

          Bob probablemente sí piensa que estás loca, cree que no tienes justificación. Está seguro de esto porque ha explorado para ver por sí mismo de qué límites y transgresiones se están quejando estas mujeres. Porque Bob es minucioso, en su exploración ha encontrado la línea que lo separa de todo lo demás. En vez de cruzarla, está parado de puntitas sobre ella, experimentando la sensación de estar en el límite… en el borde, justo en la línea, en un área gris donde nada está claro… y en esta área no podemos articular, no podemos poner en palabras o decir exactamente qué fue lo que hizo que nos pareció tan malo.

 

         Bob representa a todos los hombres, desde los que usan la violencia y la agresión física para violar, hasta los que engañan, manipulan y “no entienden” qué están haciendo mal.  Arabella continúa:

 

          Bob se cree el más listo porque ha estado vigilando los detalles. Tenemos que vigilarlo a él, decirle que nosotras también vemos los detalles. Te vemos, Bob. Y si te vemos significa que estamos ahí contigo, estamos de puntitas en el límite atrás de ti y en este lugar donde las reglas, la claridad y las leyes dejan de existir, te enseñaremos exactamente lo que nos referimos con violación.

 

          Es desesperanzador ver que todavía hay gente debatiendo si se les debería de enseñar sobre sexualidad a los niños en las escuelas. Recuerdo cómo me enseñaron sobre sexo en mi secundaria privada pseudoreligiosa: con fotos de genitales pudriéndose por ETS y videos chantajistas que satanizan el aborto. ¿Esa es toda la formación que un niño necesita al respecto? De nada le sirvió a mi generación ver la maternidad y la paternidad como castigo. Un niño debería aprender sobre respeto, sexo consensuado, sus límites y la complejidad de las relaciones. Un niño debería sentirse con la libertad de preguntar cualquier cosa, sin tabús. Esto le daría las herramientas para expresarse y levantar la voz en caso de que lo necesite algún día. Aprendí más sobre abuso sexual y trauma viendo I May Destroy You que en el salón de clases. El mensaje más importante del programa es que tenemos que hablar sobre el consentimiento y sus limites, el silencio sólo ayuda a perpetuar la cultura de la violación. El no saber te hace vulnerable.

 

 

 

Imagen tomada de Internet

Los textos así como su contenido, su estilo y las opiniones expresadas en ellos, son responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan la opinión de la UDLAP. (Para toda aclaración: esporarevista@gmail.com).

Tags :#consentimiento#HBO#Imaydestroyyouseries

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